sábado, 25 de febrero de 2012

Sentirse vivir

Acabo de volver de estar con dos amigas con las que siempre comparto conversaciones interesantes Conchi y Sara y al empezar a hablar de cuándo se siente alguien vivo, Sara ha comentado que para cada uno sentirse vivo puede ser algo distinto.

El pasado 22 de febrero publiqué una entrada sobre la felicidad de las pequeñas cosas que viene a corroborar la idea de Sara.


Hoy me he sentido viva al compartir una gran velada con dos amigas interesantes e ingeniosas
Hoy me he sentido viva al sonreír al violinista que tocaba una melodía alegre a mi paso en la calle.
Hoy me he sentido viva al descubrir un museo de forma inesperada en las calles de la ciudad.

¡No dejemos escapar esos instantes de inmensidad!



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