domingo, 8 de abril de 2012

Un trasplante por amor

Una mujer dona un riñón a su marido, aquejado de una grave insuficiencia renal que le hacía depender de un tratamiento de diálisis.

El periodista  Pino Alberola se hace eco en informacion.es edición Alicante de la historia con final feliz que os traigo hoy. Os dejo parte del cuerpo de la noticia:

Cuando a Fernando Gili le dijeron que tenía que someterse a un trasplante de riñón, su mujer, Paloma Ronda, no se lo pensó ni un instante y se ofreció como donante. No han pasado dos meses de la operación, que se llevó a cabo en el Hospital General de Alicante, y a este matrimonio le ha cambiado la vida. Fernando (47 años) ya no depende de un tratamiento de diálisis al que tenía que someterse tres veces por semana y Paloma (39 años) hace la misma vida que cuando tenía dos riñones, "sólo que ahora, mi marido ya no está enfermo por lo que podemos viajar, salir con nuestros hijos..., sin duda hemos ganado en calidad de vida".

Este es el quinto trasplante de donante vivo que realiza el Hospital General desde 2009.
La operación se llevó a cabo el 9 de febrero. Primero "se le extrajo a Paloma el riñón izquierdo a través de cirugía laparoscópica –mediante unas pequeñas incisiones en la zona del abdomen– sin necesidad de una cirugía abierta", explica Juan José Lobato, jefe del servicio de Urología del centro sanitario. Casi de manera simultánea y en un quirófano contiguo "otro equipo médico preparó el riñón para implantárselo a Fernando en el lado derecho en una operación que se prolongó durante cerca de tres horas".

Al día siguiente de la intervención, Paloma pudo ver a su marido "e incluso ir a la cafetería del hospital", afirma, y a los tres días recibió el alta hospitalaria. Una semana más tarde, Fernando pudo marcharse a su casa, tras comprobar que no había habido rechazo y al mes el matrimonio estaba trabajando de nuevo y llevando una vida normal. Y es que, afirma Lobato, "la gran ventaja de que el trasplante se haga entre donantes vivos es que la recuperación es mucho más rápida que si el donante es una persona mayor con los órganos más deteriorados". Fernando lo sabe y por eso se ríe al recordar "todo lo que me metía con mi mujer porque hiciera tanto deporte, ahora lo agradezco".

Pero, por encima de todo, para el doctor Lobato el gesto de Paloma Ronda "es el acto de generosidad más grande que se puede hacer, ya que te quitas una parte de ti para dársela a otra persona". Ella admite que los días previos a la operación "estaba un poco nerviosa, sobre todo habría agradecido hablar con alguien que hubiera pasado por esto". Dos meses después, "ni me acuerdo de que estoy operada, ya que todo fue muy sencillo, sobre todo después de haber pasado por la experiencia de dos partos". El doctor Juan José Lobato asegura "que se puede vivir perfectamente con un riñón, de hecho, hay mucha gente que nace sólo con uno y lo descubre cuando se somete a una exploración por otro problema".

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