sábado, 26 de mayo de 2012

El resurgir del águila


En torno a sus cuarenta años, sus uñas se vuelven blandas, su pico empieza a estar demasiado deteriorado y le resulta difícil volar con unas plumas que se han hecho pesadas. En ese momento el águila puede dejarse morir o atravesar un proceso de transformación que dura en torno a cinco meses. En este trascendental cambio, el águila se retira a su nido ubicado en lo alto de una montaña. Allí golpea su pico contra la pared hasta que consigue arrancarlo. Después, espera a que el pico le vuelva a crecer y con éste se arranca las uñas. Cuando las uñas le crecen de nuevo, las emplea para arrancarse las plumas. Entonces aún tiene que esperar a que las plumas le crezcan de nuevo antes de poder volar. Después de superar este proceso de renovación, el águila puede disfrutar de otros treinta años de vida.


Fuente: Vivir sin miedos (atrévete a comenzar de nuevo). Sergio Fernández.

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