sábado, 19 de mayo de 2012

Muere a los 13 años pero dona sus órganos y salva 8 vidas

     En una situación sumamente contrastante y elocuente de los opuestos que rigen esta vida y la mantienen en movimiento, Jemima Layzell, una joven de apenas 13 años, falleció en Somerset, Inglaterra, tras sufrir la ruptura de un aneurisma en su cabeza.
El hecho, lamentable, fue, sin embargo, motivo de alegría para 8 personas ya que Jemima había dicho a sus padres que quería que sus órganos sirvieran para ayudar a otros.
     El corazón de Jemima lo recibió un niño de 5 años, sus pulmones un joven de 14, su hígados dos niños (uno de 10 meses y otro de 5 años). Dos personas más recibieron cada una un riñón, un hombre su páncreas y, finalmente, su intestino otro infante, este de 3 años. Igualmente parte de su tejido ocular sirvió para que dos personas más recuperaran la vista.
De acuerdo con su familia, la muchacha aspiraba a convertirse en escritora y, además de este legado más que encomiable, dejó varios poemas, canciones y narraciones de su autoría.



1 comentario:

  1. Excelente noticia, es tiempo de pensar en los demás de una forma desinteresada, es una forma de seguir vivos a traves de otros.
    un beso y enhorabuena por tu blog!!!

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