jueves, 17 de mayo de 2012

Versión infoptimista de la cigarra y la hormiga

Había una vez una Hormiguita y una Cigarra que eran muy amigas. Durante todo el verano y el otoño la Hormiguita trabajó sin parar, almacenando comida para el invierno. No aprovechó el sol, la brisa suave del fin de tarde ni de la charla con amigos tomando una cervecita después de un día de labor. Mientras, la Cigarra anduvo cantando con los amigos en los bares de la ciudad, sin desperdiciar ni un minuto; cantó todo el verano y el otoño, bailó, aprovechó el sol, sin otras preocupaciones.   

Pasados unos días empezó el frío, la Hormiguita, exhausta de tanto trabajar se metió en su pobre guarida repleta hasta el techo de comida. Pero, alguien la llamó por su nombre desde afuera y cuando abrió la puerta tuvo una sorpresa cuando vio a su amiga Cigarra dentro de un Audi y con un valioso abrigo de pieles. La Cigarra le dice: ¡Hola amiga! Voy a pasar el invierno en París. ¿Podrías cuidar de mi casita?. La Hormiguita respondió: ¡pero claro! sin problemas. Pero ¿qué ocurrió?, ¿dónde conseguiste el dinero para ir a París, comprar este Audi, y ese abrigo tan bonito y caro?. -la Cigarra respondió: imagínate que yo estaba cantando en un bar la semana pasada y a un productor le gustó mi voz. Firmé un contrato para hacer shows en París. A propósito, ¿necesitas algo de allí? Oh, Si, dijo la Hormiguita. Si te encuentras a La Fontaine (autor de la fábula original), mándalo de mi parte a la M...!

Moraleja: Aprovecha la vida, aprende a dosificar trabajo y diversión, pues trabajar demasiado sólo trae beneficios en las fábulas de La Fontaine. Trabaja, pero disfruta de la vida, ella es única.

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