miércoles, 10 de abril de 2013

Claves para una felicidad bien entendida

Lo dijo Landero y tenía mucha razón: "La risa es, en tiempos de crisis, una forma de rebeldía". Psicólogos, psiquiatras, médicos, científicos y escritores se han puesto manos a la obra y han llenado los estantes de libros que hablan o ayudan o sugieren maneras de reír.
 
O, si preferimos huir de los proxenetas de la risa (que decía Benedetti), maneras de estar mucho mejor.
 
Desapego, templanza, introspección y motivación son las cuatro grandes claves que los especialistas con los que habla 20 Minutos dan para emprender el camino.
 
No se trata, y casi cualquiera que sea un poco serio así lo constata, de que nada más levantarnos esbocemos una sonrisa y nos digamos: hoy voy a tener un buen día. El asunto es más complejo, más largo pero también más duradero.
 

Desapego

El psicólogo y divulgador Walter Riso propone en su última obra, Desapegarse sin anestesia, el desapego como trampolín para cambiar nuestra infelicidad, pese a que la felicidad es un término con muchos matices. Acaso más acertado afirmar que desapego es la forma de conquistar una pequeña libertad para estar mucho mejor.
 
El desapego es el principal trampolín para cambiar nuestra infelicidad. Matices a la palabra que el terapeuta resume así a 20 Minutos: "No creo que exista una fórmula para ser feliz. La felicidad es un apego: a la alegría, y a creer que uno puede tener una alegría eterna". Entonces, ¿qué hacemos? "Buscar el desapego, que genera más paz interior y te acerca a la verdadera felicidad".
¿Y el estado emocional más cercano a la felicidad? La ausencia de ansiedad, señala, y para ello recomienda pensar sólo en lo que se está haciendo. Otra clave: "Aprender a perder. Cuando digo: tal cosa o tal persona ya no me importan llega el alivio".
Aceptar que todo cambia y que es mejor preferir que necesitar son dos puntos que quedan muy marcados en su obra. Esto supone un cambio radical en los paradigmas habituales: "Hemos sido educados para necesitar, y tenemos que aprender que lo mejor es preferir. No estoy con mi pareja porque la necesito, estoy con ella porque la prefiero".
Y por último, se despide Riso: "No busquen el placer eterno, porque no existe".

Desprendimiento

Autor, entre otras obras de Manual para ser feliz, No me iré sin decirte adónde voy (lo convirtió en uno de los autores más leídos) y la recién publicada Te llevaré a un lugar donde todo es posible, el francés Laurent Gounelle afirma contra todo pronóstico que es feliz y que cree que es posible ser feliz.
 
Psicólogo que dio una vuelta a su vida cuando trabajaba en una empresa en un alto puesto porque no era feliz, resalta en su última novela la enseñanza fundamental para llegar al puerto pretendido: "La riqueza espiritual e interna es la clave, y no este mundo sofisticado en el que creemos que todo es posible". De hecho: ni tiene un gran coche ni una casa enorme ni nada que no tuviera antes de ser un autor con unas ventas como las suyas.
 
El optimismo bien entendido es el defendido por Gounelle que cree que todos tenemos recursos para conectar con ella: "Pero para eso necesitamos tener tiempo para nosotros mismos para poder escucharnos. Y esta sociedad lo impide constantemente con sus estímulos externos".
"No necesitamos todo lo que nos dicen que necesitamos" insiste Laurent, " Lo que necesitamos una sociedad más basada en el hombre que en la economía, una sociedad en la que la economía esté al servicio del hombre".

Filosofía

Experto en Hipnosis Clínica y diplomado en Psicología, además de autor de libros como El estrés, Arthur Rowshan, acaba de publicar El hombre que cabalgó el tigre de la felicidad, una propuesta para mirar a Oriente y a la sabiduría clásica. Razones: "No hay nada nuevo bajo el sol. En el conocimiento de los clásicos está todo lo necesario para ser feliz".
Una manera de empezar la conquista viene dada, según Rowshan, por hacer algo diferente, romper la rutina. Válido es variar el recorrido habitual. "Casi una tontería", explica, "y sin embargo son pequeños gestos que aumentan la flexibilidad mental. Y eso es básico para afrontar problemas". La rigidez, precisa, es enemiga de la felicidad. "Son las personas más rígidas las que más sufren".
En el conocimiento de los clásicos está todo lo necesario para ser feliz"Eso sí, y aquí coincide con la mayoría: "La búsqueda de la felicidad constante y eterna es un error. Porque la felicidad es el resultado de un viaje de desarrollo personal". Matiza, para evitar confusión: "Y ser feliz no significa que tengamos que estar siempre contentos. Una persona feliz siente emociones, pero no se deja llevar por ellas de modo excesivo". Ahí está la raíz: "Equilibrio y moderación".

Motivación

Alejandro Suárez, autor de Ha llegado la hora de montar tu empresa (manual de referencia sobre emprendimiento) y Desnudando a Google se atreve ahora con Sí, puedes, una inyección de motivación.
 
Ante tal título resulta inevitable la pregunta: ¿De verdad todos podemos? Y si está tan convencido, ¿qué primer paso hay que dar? "El primer paso es despreocuparse de las cosas que no controlamos", responde Suárez.
 
"El primer paso es despreocuparse de lo que no controlamos""He conocido gente inmensamente feliz en una vida que otras personas considerarían miserable", explica este emprendedor con ganas de motivar, "La felicidad se encuentra estando tranquilo con uno mismo. Aspirar al súmmum es irreal, acaba provocando lo que no queremos: frustración".
 
Parece tan obvio..., y sin embargo reincidimos, ¿por qué hemos caído en la trampa de querer ser felices todo el tiempo y a toda costa? "La vida en sí misma es una trampa. No se la tome demasiado en serio, total, no saldrá viva de ella".

Fuente: http://www.20minutos.es

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