miércoles, 24 de julio de 2013

Los diez mandamientos que te conducen hacia la felicidad plena

Todos queremos ser felices, pero no todos sabemos cómo conseguirlo, y parece difícil creer que existen recetas infalibles para la felicidad. No obstante, el estadounidense Galen Guengerich, reputado teólogo estadounidense, parece haber dado con al menos diez claves que nos ayudarán a vivir mejor. Reconoce las connotaciones impositivas que tiene la palabra “mandamiento”, pero considera que si estos diez pasos se siguen –se obedecen– nuestra felicidad sólo puede ir en aumento.
 
1. Recuerda tus valores. La gente gasta mucha energía discutiendo sobre cuáles deben ser nuestros principios y nuestros modos de conducta y, desde las Sagradas Escrituras hasta las investigaciones contemporáneas, muchos han intentado recapitular esos imperativos categóricos que todos debemos seguir. Además, se ha debatido muchas veces si la meta del ser humano debe ser la satisfacción personal o un bienestar colectivo (¿tan incompatibles son?). En cualquier caso, es relevante tener unos valores que seguir. No importa si éstos comulgan con los valores extendidos de una determinada ideología, pero sí debemos contar con una serie de principios para vivir de acuerdo con ellos.
 
2. Olvida tus errores. Es evidente que, sean cuales sean tus pretensiones, alguna vez te equivocarás o darás un paso en falso. Nos pasa a todos. Lo que debemos intentar es aprender de nuestros errores y no dejar que nos abatan: siempre hay que intentarlo de nuevo. Cada día es otra oportunidad para hacer las cosas mejor.
 
3. Muéstrate activo. La primera ley del movimiento de Newton afirma que, en ausencia de otras fuerzas, los cuerpos en reposo continuarán en reposo y los cuerpos en movimiento seguirán en movimiento. Si quieres conseguir cambiar algo en tu vida, permanecer como estás y esperar que otras fuerzas actúen en tu ayuda no es una opción práctica. La vida recompensa a aquellos que se activan y asumen responsabilidades. Si te quedas en casa viendo la tele, las nuevas oportunidades no van a llamar a tu puerta pidiendo una cucharadita de azúcar.
 
4. Nunca te rindas. ¿Cuál es la diferencia principal entre la gente que tiene éxito y la que no lo tiene? La diferencia no es que unos nunca hayan tropezado ni fallado, sino que han seguido persiguiendo sus objetivos a pesar del contratiempo. Mientras sorteas los obstáculos que con certeza aparecerán en tu camino, tendrás que variar el curso de éste o incluso el lugar de destino. Pero nunca abandonar, ya que eso sólo conducirá a un fracaso garantizado.
 
5. Tómate un respiro. Diversas investigaciones han mostrado que si estás estudiando para un examen, intentando ponerte en forma o trabajando en un proyecto, alcanzarás mejores resultados y con mayor celeridad si intercalas periodos de intensa concentración con momentos de descanso.
 
6. Deja huella. En un mundo que cada vez más está plagado de artículos producidos en masa, la gente creativa y con iniciativa es la que consigue dejar su sello personal. Además, ser productivos y ayudar a los demás es algo que nos hará felices, sólo debemos encontrar la manera a través de la cual nos sentimos más cómodos haciéndolo. Mira a tu alrededor, piensa cómo puedes contribuir y ponte manos a la obra.
 
7. Emprende algo nuevo. Con pequeñas variaciones, lo que hacemos cada día en nuestra rutina diaria es una repetición de lo que hicimos el día precedente. Los hábitos son importantes para muchas cosas, pero también ciegan nuestras posibilidades de crecimiento. Hacer cosas nuevas nos alegrará, ya que nuestra vida se quedará estancada si repetimos lo mismo una y otra vez.
 
8. Rompe con los viejos hábitos. Nuestros cerebros buscan patrones de comportamiento mecánicos y nos resulta muy difícil acabar con ellos, especialmente cuando nuestra mente relaciona hábitos perniciosos con la satisfacción o el placer. Sin embargo, estos patrones son una tendencia, pero no una necesidad. Con la valentía y la fuerza de voluntad suficiente se puede acabar con un hábito insano. El compromiso será fundamental para hacer borrón y cuenta nueva.
 
9. Expresa tu gratitud. Como individuos tendemos a pensar que somos agentes independientes, autosuficientes y autónomos, pero nada más lejos de la realidad. Dependemos de nuestro entorno para todo y todo se lo debemos a los demás: la comida que comemos, lo que hemos aprendido, lo que nos ha sanado en un determinado momento o lo que nos ha entretenido. Es importante mostrar nuestra gratitud y devolver el favor prestado.
 
10. Ama con sinceridad. Como decían los Beatles, “love is all you need”. El amor es la silenciosa disciplina que presta atención y cariño a la gente que nos rodea, y según la cual cada uno da lo que recibe y viceversa. Acoge cada momento de tu vida con amor y sé receptivo a todo lo que venga. La felicidad tiene muchas más posibilidades de triunfar en esas circunstancias.
 

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