lunes, 27 de octubre de 2014

Acaba con el estrés antes de que él acabe contigo


El estrés puede ser tu peor enemigo tanto en el aspecto laboral como personal. Los síntomas son emocionales, físicos y de comportamiento, los cuales en conjunto afectan tanto a tu cuerpo, como a tu mente y tus relaciones personales y laborales. Todos sufrimos estrés en la vida diaria, sin embargo debemos saber controlarlo; no hay que esperar a que el estrés nos lleve a un agotamiento excesivo que nos genere aún más conflictos. En este artículo se presentan varias estrategias que te ayudarán a reducir el estrés, y por lo tanto te ayudarán a tener una mejor calidad de vida.




Todos nosotros experimentamos un cierto nivel de estrés en nuestra vida diaria. Existe un estrés positivo que nos estimula, motiva y nos genera una ventaja competitiva. Sin embargo, en el transcurso diario, las fechas límite a veces poco realistas, problemas familiares, problemas económicos, problemas en las relaciones y jefes demandantes, pueden desequilibrar hasta a la persona más sobresaliente.








El Dr. Hans Sleye, un pionero en la investigación del estrés, describe al estrés como “la reacción psicológica a eventos externos e internos”. La mente y cuerpo se vuelven incapaces de relajarse después de eventos estresantes continuos. El agotamiento es la respuesta física, emocional y mental a elevados niveles de estrés. El estrés aumenta hasta que la persona siente que ya no puede controlar su mundo. El resultado es que la persona se paraliza y se vuelve incapaz de actuar. Algunas veces, estos problemas físicos y psicológicos son tan severos que causan enfermedades y una completa incapacidad de funcionar. El trabajador se siente sobresaturado y su carrera está en peligro.

Esto le puede pasar a cualquier persona, de cualquier nivel y de cualquier profesión.



¿Cuáles son los síntomas del estrés?




Síntomas físicos:
  • Sentirse fatigado y exhausto.
  • Irritabilidad, bajos niveles de tolerancia.
  • Tensión muscular, dolores de cabeza.
  • Molestia en el estómago o pérdida de apetito.
  • Susceptibilidad a enfermarse.

  • Síntomas emocionales:
  • Depresión, ganas de no hacer nada.
  • Frustración.
  • Pérdida de autoestima.
  • Sentimiento de inferioridad.
  • Ansiedad, nerviosismo.

  • Síntomas de comportamiento:
  • Incapacidad de reír en situaciones diarias.
  • Poco contacto social con los compañeros del trabajo, pareja y miembros de la familia.
  • Cambio en el funcionamiento laboral: incremento de retardos y ausencias, disminución de eficiencia y productividad.
  • Auto-medicación: incrementa el uso del alcohol, tranquilizantes u otras drogas para cambiar el humor.
  • Se eliminan los descansos y tiempos para comer.

  • Estrategias personales para reducir el estrés:



    El tipo de estrés en tu vida no es tan importante como lo es tu habilidad para manejarlo y controlarlo. Es indispensable admitir cuando el estrés en tu vida se está incrementando a niveles peligrosos. Cuando el nivel de estrés comienza a elevarse, hay que tomar acción inmediata. No esperes a que las cosas se salgan de control. Utiliza las siguientes estrategias.


    Conserva tu sentido del humor.
    Un estudio reciente del Centro Médico UCLA, establece que la risa y el buen humor pueden ayudar a reducir el estrés. Ríe, es bueno para ti. Aprende a sonreír y a buscar el buen humor en el lugar de trabajo. Algunas veces el ver un problema de diferente modo te puede brindar una nueva perspectiva y te ayudará a encontrar una buena solución.
    Armonízate contigo mismo.
    Utiliza buenas estrategias de administración de tiempo que te ayuden a optimizar tu día en el lugar de trabajo. Establece metas y plazos realistas. Identifica las actividades de tu trabajo que puedan ser simplificadas o delegadas y crea planes de contingencia (el conocido “plan B”) para tratar con eventos inesperados.
    Reconoce tus logros
    Valórate a ti mismo y valora tus contribuciones a la compañía. Haz el mejor trabajo que puedas, aunque sientas que nadie lo nota. Comparte tus logros con tu jefe. Esto te ayudará a conservar una visión positiva.
    Libérate de sentimientos estresantes.
    Estar enojado frecuentemente, lleno de ansiedad, no es saludable. Encuentra un deporte o ejercicio que te ayude y asegúrate de apartar un tiempo para hacer actividades físicas regularmente. Si estás estresado fuera del trabajo, toma una caminata, esto te despejará y ayudará a tu cuerpo a eliminar sustancias dañinas.
    Practica una buena nutrición.
    La tensión priva a tu cuerpo de las vitaminas y minerales que necesita, como la vitamina B y C, potasio, calcio y zinc. Un gran número de estudios han concluido que el estrés incrementa la susceptibilidad a enfermedades. Comer frutas frescas y vegetales, mantener una dieta balanceada y limitar la cantidad de cafeína, nicotina y azúcar promueve la salud e incrementa tu habilidad para manejar situaciones difíciles.
    Habla con alguien.
    Comparte tu carga; discute tus situaciones estresantes con alguien más. A menudo, un socio, amigo, pareja o consejero, te pueden ayudar a ver el lado positivo de las cosas y ofrecerte una visión nueva del problema.

    Tómate tiempo para ti.
    Tómate descansos durante el día. Recárgate un momento en tu escritorio. Toma vacaciones cortas al menos dos veces al año. Es importante tomar tiempo para ti mismo, especialmente en periodos de gran estrés.
    Los costos que las empresas tienen debido a los agotamientos excesivos por estrés, se pueden prevenir. Siguiendo los tips que se mencionaron en este artículo, estarás mejor preparado para reconocer los síntomas del estrés y tomar acción antes de que la situación empeore.




    Fuente: Deanne DeMarco (American Management Association).
    http://amamex.org.mx/articulos/m_interes77.htm





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