miércoles, 22 de octubre de 2014

Optimismo y calidad de vida en el cáncer de mama



Los estudios que relacionan los factores psicosociales con una mejor calidad de vida en las personas que sufren cáncer, indican la existencia de diversos aspectos relevantes más allá de la gravedad del cáncer en cuanto a síntomas y limitaciones. Entre estos factores, recientes estudios de la personalidad y concretamente el optimismo, han aportado resultados interesantes. En un trabajo realizado por Silvia Pastells Pujol y Antoni Font Guiteras de la Universidad Autónoma de Barcelona  se estudió la relación entre el optimismo y pesimismo disposicional, con diferentes aspectos de la calidad de vida, entendiendo que la calidad de vida puede considerarse un indicador de cómo la persona se siente y adapta a lo largo del proceso oncológico.






El optimismo disposicional fue definido por Scheier y Carver (1985)como la expectativa generalizada de que van a ocurrir cosas positivas . Estos autores proponen un modelo de auto-regulación según el cual, un individuo persiste en conseguir un resultado si éste es percibido como alcanzable.



Dado que las personas optimistas esperan más resultados positivos en situaciones ambiguas o menos controlables, son menos propensas que las pesimistas a retirarse de la situación. Tanto el optimismo como el pesimismo se consideran expectativas generalizadas acerca de las cosas que le suceden a uno en la vida y se consideran como disposiciones estables (rasgos). En general el optimismo disposicional se considera un rasgo de personalidad que puede ser útil a la hora de encarar las dificultades de la vida. Las principales vías a través de la cuales actuaría el optimismo disposicional para preservar la calidad de vida tras el cáncer son: las estrategias adaptativas y de autocuidado que utilizan en mayor frecuencia las personas optimistas, el mejor funcionamiento de la respuesta inmune de los optimistas, tomando como referencia la actividad de las células NK (natural killers), y el hecho de que las personas optimistas perciben un mayor apoyo social.
 
El optimismo disposicional podría influir y predecir de manera precoz la calidad de vida que tendrá la persona afectada de cáncer de mama, así como las estrategias de afrontamiento que utilizará. Podemos suponer que una mujer con cáncer de mama, si es optimista, tendrá una mejor predisposición para gestionar los problemas vinculados con su enfermedad. Los resultados de diferentes estudios indican una tendencia de las personas optimistas con cáncer de mama al afrontamiento activo, la planificación, la supresión de actividades distractoras, la reinterpretación positiva, el crecimiento personal y la búsqueda de apoyo social instrumental y emocional; en cambio las pesimistas se distancian mentalmente y tienden a negar las posibilidades favorables.


El artículo completo puede encontrarse en la Revista Psicooncología:
Pastells, S. y Font, A. (2014). Optimismo disposicional y calidad de vida en mujeres con cáncer de mama. Psicooncología, 11, 19-29.

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